14 de septiembre de 2026 · 2 min de lectura
Retinol, vitamina C y niacinamida: la precaución de cada uno
No son peligrosos. Son fuertes, que es distinto. Cada uno pide algo, y si se lo das funcionan; si no, lo único que consigues es irritarte y dejar el frasco a medias.
Retinol
De noche, siempre. Y si nunca lo has usado, dos veces por semana al principio, no diario.
De día, protector solar sin falta: el retinol te deja la piel más sensible al sol.
No se recomienda en embarazo ni en lactancia. Esa es la única de estas tres que es un no, no un «con cuidado».
Vitamina C pura
Puede picar los primeros días. Eso pasa y baja; si arde, no es normal, suspende.
Se guarda lejos del sol y cerrada. Si el líquido se pone naranja oscuro, ya se oxidó: ya no sirve y se tira.
De día, protector solar. Una perla alcanza para toda la cara, no hace falta más.
Niacinamida al 10%
Es la más tranquila de las tres, pero al 10% sigue siendo una concentración alta.
Si nunca la has usado, empieza en días alternos y sube cuando la piel ya no diga nada.
De día, protector solar.
Lo que tienen en común
Los tres piden protector solar. No es un extra ni una venta añadida: sin él, estos tres activos trabajan en contra.
Y los tres piden paciencia. Cuatro a ocho semanas de uso constante antes de juzgar si sirvió.
En el catálogo cada producto con uno de estos activos trae su precaución escrita en la ficha, con estas mismas palabras.
Ver lo que sirve para manchas